No te puedes llegar a imaginar lo absolutamente exquisito, fácil y rápido de preparar que son estos scones de limón, amapola y chocolate blanco.
Es que hablando en serio, han sido todo un peligrosísimo descubrimiento para mí, porque en un dos por tres puedo tener estas delicias calentitas para apaciguar esos antojos debilitantes por algo rico y dulce después de almuerzo.


Los scones son un cruce entre bizcocho y galleta, clásicos de Inglaterra En donde suelen comerse at tea, acompañados de crema batida y alguna confitura, normalmente de frutilla. Son ligeramente dulces, por lo que los scones se pueden combinar con cosas dulces y saladas, o bien incorporar elementos dulces o salados en la misma masa (los de queso y ciboulette son de mis favoritos).

Esta es la clásica receta de scones que he hecho toda mi vida, y que he ido adaptando en el tiempo.
A veces la he hecho con harina integral y la verdad es que funciona bien. Eso sí, recuerda que la harina integral absorbe mas agua, por lo que la masa requiere de un poco mas de humedad, así que hay que ir ajustando de a poco la cantidad de líquido.
Los chips de chocolate blanco cuesta un mundo encontrarlos, pero el otro día descubrí que mis amigos de De Mi Valle tienen en stock, junto con muchos otros ingredientes de repostería exquisitos y difíciles de encontrar (como la pasta de vainilla natural, que es lo mejor para hacer postres mas delicados como helados o pana cotta).

Puedes reemplazar el limón por naranja e incluso por pomelo, cualquiera de esos dos cítricos quedan increíbles con el chocolate blanco (y si no encuentras chips de chocolate blanco, bien puedes usar chips de chocolate bitter o de leche).
Uffff… hasta se me ocurre que se puede hacer una versión con naranjitas confitadas y bañadas en chocolate… ¡Ñami!
Mi forma favorita de comer estos scones de limón, amapola y chocolate blanco es servirlos tibios con un poco de yogur natural (o natural endulzado) y un poco de mermelada de berries. Quedan mortales acompañados de una taza de café después de almuerzo 😉


¡Recuerda contarme si preparas esta exquisita receta y de ponerle nota aquí abajo!
Espero ver las variaciones que inventas 😉

Ingredientes
A. Ingredientes secos.
- 2 tazas de harina blanca.
- 3 cucharadas de tagatosa, azucar de coco, o el edulcorante granulado de tu preferencia.
- 1 taza de chips de chocolate blanco.
- 1 cucharada de semilla de amapola.
- 1 cucharada de polvos de hornear.
- 1/2 cucharadita de sal.
B. Ingredientes humedos.
- 1 huevo batido, llenar una taza con leche hasta completar 3/4 de taza de mezcla de huevo batido y leche.
- 4 cucharadas de aceite.
- 2 limones sutiles, su zeste.
- 1 limón sutil, su jugo.
Instrucciones
- Precalentar el horno a 180ºC. Preparar una lata de horno con silpat o papel mantequilla. Reservar.
- En un bowl mediano mezclar los ingredientes secos. Reservar.
- En el mismo vaso medidor donde se midio la mezcla de huevo y leche, incorporar el resto de los ingredientes humedos y mezclar bien.
- Incorporar los ingredientes humedos al bowl con los ingredientes secos y mezclar hasta obtener una masa homogenea, pero sin mezclar demasiado.
- Dejar la masa reposar durante 5 minutos.
- Pasar la masa a la lata de horno preparada, y con un cuchillo mojado hacer 8 cortes.
- Hornear a 180ºC por 15 o 20 minutos, o hasta que los bordes esten dorados.
- Retirar del horno y servir tibios (quedan maravillosos con yogur natural y mermelada de frambuesas, o con lemon curd).
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